Fuerza.
Concepto:
Desde el punto de vista de la Física, la fuerza muscular sería “la
capacidad de la musculatura para producir la aceleración o deformación
de un cuerpo, mantenerlo inmóvil o frenar su desplazamiento” (Badillo y
Ribas, 2002). En pocas palabras, “la fuerza es empujar algo o tirar de
algo” (McGinnes, 1999).
Factores:
Los factores básicos que determinan la fuerza (Cometti, 1998) son de
carácter estructural (composición del músculo), nerviosos (unidades
motoras), relacionados con el ciclo estiramiento-acortamiento y
hormonales.
-Factores estructurales:
a.
Hipertrofia: aumento en el número y en el tamaño de las miofibrillas,
acompañado de un aumento en el tamaño y no en el número de fibras
musculares; con el consiguiente aumento de la fuerza.
b. Fibras
musculares (células de los músculos esqueléticos cuya función es generar
fuerza): distinción (clasificación en función de las isomorfas de la
miosina), clasificación de las fibras musculares que depende del tipo
(isomorfa) de miosina (rápidas IIB, intermedias IIA y lentas I).
Las
fibras I (lentas) se diferencian de las fibras IIB (rápidas) en que
tienen una velocidad de contracción más lenta (100ms. por 60ms.),
producen menos fuerza, tienen una mayor vascularización y capacidad
oxidativa, se fatigan menos, utilizan como sustratos energéticos
predominantes los glúcidos y lípidos por la vía aeróbica, en vez de la
vía anaeróbica, su tamaño es más pequeño y tienen un menor número de
miofibrillas en cada fibra muscular.
La proporción de los
diferentes tipos de fibras musculares de un músculo determinado varía de
un sujeto a otro. Existen distintos tipos de técnicas para determinar
el tipo de fibras (salto vertical). Nuestra labor va a consistir en
aplicarlas para detectar el potencial en una determinada especialidad
deportiva y conocer qué tipo de estímulos provocan cambios de una fibra a
otra para modificarlas (entrenamiento resistencia aeróbica: fibras II
en I / fuerza máxima: fibras IIA en IIB).
- Factores
nerviosos: la capacidad para producir fuerza depende de la talla de los
músculos y de la capacidad del sistema nervioso para activar esos
músculos (Sale, 1992).
a. Reclutamiento: cuanto mayor número de unidades motoras se recluten mayor será la producción de fuerza.
b. Coordinación intramuscular: frecuencia de estímulo-inervación y capacidad de sincronización de unidades motrices.
c. Coordinación intermuscular: permite realizar un movimiento de modo más económico y más sincronizado.
-
Factores ligados al ciclo de estiramiento-acortamiento: se
caracteriza porque la última fase del ciclo (contracción concéntrica) es
más potente cuando está inmediatamente precedida de una contracción
excéntrica que cuando se realiza de modo aislado.
Durante la
mayoría de los movimientos naturales y deportivos los músculos realizan
el ciclo estiramiento-acortamiento (CEA). Factores que intervienen en el
CEA:
a. Reflejo miotático.
b. Elasticidad.
-
Factores hormonales: se cree que los mecanismos hormonales forman una
parte muy importante del complejo sistema que produce adaptaciones al
entrenamiento de fuerza (Kraemer, 1992). Hormonas que intervienen en los
procesos de adaptación:
a. Balance anabólico: el entrenamiento
de fuerza se acompaña de un balance hormonal anabólico; aumento de las
tasas basales de hormonas anabolizantes (testosterona) y un descenso de
las tasas de hormonas catabólicas (cortisol).
b. Hormona de
crecimiento: el ejercicio físico intenso estimula la secreción de GH;
ésta actúa como potenciadota de otras hormonas llamadas somatomedinas o
IGF cuyas acciones principales favorecen la hipertrofia muscular.
c.
Testosterona: el ejercicio intenso aumenta la concentración sanguínea
de testosterona total. Ésta estimula las fibras musculares tipo II y la
liberación de GHy de IGF que a su vez estimulan la síntesis proteica y
los procesos de reparación.
d. Cortisol: una elevada producción
de cortisol se acompañaría de un aumento de la atrofia muscular y una
disminución de la fuerza. Durante el ejercicio intenso la concentración
de cortisol aumenta (Kraemer, 1992). Además, cuando su concentración en
sangre es elevada se inhibe la producción de testosterona (Kuoppasalmi,
1985). Por consiguiente, cuanto mayor sea la intensidad del ejercicio
mayor será la degradación de las proteínas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario